La siembra de 50.000 árboles en el país natal (México) del magnate Carlos Slim es una iniciativa para intentar recuperar la pérdida de esta reserva, obtenida tras inundaciones, talas ilegales y plagas, en el Santuario de la mariposa monarca en Michoacán, patrimonio natural de la humanidad por la Unesco.
Con el apoyo de familias de la zona – la mayoría de descendencia indígena – junto a trabajadores de Telcel, se demostró la organización y preocupación por la naturaleza en cada una de estas comunidades.
Este proyecto de reforestación ha prevalecido hace algunos años y cobrará una mayor importancia durante el 2010 debido a las pérdidas de meses atrás, derivadas de fuertes lluvias y voraces insectos, además de talas clandestinas que también azotaron la región. El santuario de las mariposas monarcas es una de las reservas más importantes de la biosfera, ya que alberga a más de 132 especies de aves, 56 de mamíferos y 423 de plantas, protegiendo a especies como las anfibias salamandra y ajolote.
La repoblación forestal se prolongará hasta octubre, mes en el que llegan millones de mariposas provenientes de Estados Unidos y Canadá para pasar la época de frío dormidas en los árboles, esperando alcanzar el millón y medio de árboles, que además de reverdecer el bosque, proveerán también madera para la venta.
El proyecto invertirá en conjunto unos 8 millones de pesos (629.000 dólares, la mayoría por parte del magnate) para impulsar la economía local con la manufactura de artesanías y la producción de hongos comestibles.
Según José Martínez, biógrafo oficial de Carlos Slim, el magnate asegura que el 25% de su fortuna lo destina a obras benéficas por medio de sus fundaciones.
Adaptado de: Redacción Responsabilidad Social